Ciclismo urbano
Las ciudades se pensaron, se trazaron y de pronto crecieron tanto que ir de la casa a la tienda a comprar un refresco se volvió casi imposible, Las distancias aumentaron y el tránsito dejó de ser amigable. En un panorama con estos matices la bici sigue siendo un medio de transporte eficiente, pero que necesita de planeación y educación.
Utilizar un medio de transporte ha perdido el sentido original: viajar más rápido, más cómodo y más seguro. Entre más grande sea la ciudad, más grande el problema, aunque existen soluciones para regresar a una dinámica más eficiente de viajar. Hace 4 años se inauguró la primera ciclo vía en el DF que constaba de 10 kilómetros de un carril asfaltado sobre la antigua vía del ferrocarril a Cuernavaca. Luego se aumentó a 60 kilómetros, y este año, el Gobierno del Distrito Federal, por medio de la Secretaría de Medio Ambiente, se comprometió en construir el mismo número de kilómetros distribuidos en la ciudad. El objetivo es lograr que el 5 por ciento de la gente que se transporta lo haga en bicicleta. “Es un proyecto lento, pues en ciudades como Pórtland (EUA) tomó casi tres décadas lograr esta cifra”, califica Alejandra Rangel, coordinadora de Movilidad no Motorizada del Centro de Transporte Sustentable (CTS). Luego de cuatro años de tener la primera ciclo pista, sólo el 1 por ciento de los capitalinos viaja en bicicleta.
Los beneficios de pedalear
Alejandra Rangel, quien además es una ferviente usuaria de la bici, nos explica sobre los beneficios colaterales que produce transportarse en este medio, y que algunas veces no se repara en ellos. “Como sabemos, México es el segundo país con mayor índice de obesidad en el mundo, el 72 por ciento de las mujeres y el 67 de los hombres la padece”. Al instante en que nos explica esto reproduce una gráfica en la que se comparan los países con mayor uso del transporte no motorizado y el índice de obesidad. Países como Dinamarca o Finlandia son lugares con cifras bajas en sobrepeso, mientras nuestro país va al alza.
“Creemos que este medio de transporte (la bici) es parte de la solución de esta pandemia. Además, la construcción de infraestructura para bicicletas cuesta apenas el 1 por ciento en comparación a las vías para transporte motorizado. Se ahorraría mucho tanto en vialidades como en salud pública”.
* Habilitar el transporte público para subir con bicicletas, podría ser una solución al congestionamiento vehicular de las ciudades grandes.
Algunos estudios consultados por el CTS revelan que en las ciudades donde la gente se transporta en bicicleta o a pie, los ciudadanos tienen mayores relaciones interpersonales, o sea: amigos. En cambio, en aquellas donde las distancias son muy grandes o es casi imposible moverse en otro medio que no sea uno motorizado, el número de amistades son menores. En estas fechas, el Centro de Transporte Sustentable está desarrollando un proyecto para que el Eje Central, una de las avenidas principales de la Ciudad de México, se convierta en una vía “amigable” para peatones y ciclistas. Alejandra Rangel reconoce cuatro puntos principales para una mejor transportación en las ciudades: Reducir el uso del auto, prioridad en la seguridad de los carriles especiales, como las ciclo vías; conectividad de éstas con el transporte público y difusión.
Actualmente existen 90 kilómetros de ciclo vías en la Ciudad de México, y otras ciudades como León y Guadalajara han invertido en estas infraestructuras también. Sin embargo hace falta que más gente haga uso de ellas para que se respeten, se les de mantenimiento y se construyan más.
* Mucho por hacer. El Estacionamiento para bicis en una estación de tren de Dinamarca demuestra la cultura que hay por este transporte. En México no existen sitios para dejar las bicicletas afuera del Metro, Metro bus o estación de autobuses.
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